Desde ese momento en que mi mirada era la misma con todos
menos contigo. Supe que te quería. No terminó ahí, sino que, hasta hoy en día,
sigue creciendo. Crece de nada, crece de una ilusión, de una esperanza: de la
esperanza de que algún día me ames como yo te amo. Mi peso por el valor de las
cosas fue exagerado: mientras unos amaban y al poco tiempo dejaban de amar, yo
amaba y al poco tiempo amaba más. Nunca tuvo fin desde aquel día. Yo supe que
hacía mal al amar a esa persona. Él era especial, sí; pero yo esperaba de él
cosas que nunca llegaron. Y cuando yo le daba una alta importancia a una cosa,
él no le daba ni un poco. Tuve miedo de preguntarme a mí misma, quién era él
realmente. Todavía no pude responderla. Me gustaría decir por qué: porque yo lo
amo en su totalidad, no amo solo sus cosas lindas, sus perfecciones, su cara o
su cuerpo, lo amo con todas sus imperfecciones, sus miedos, sus dudas, lo amo
cuando está feliz y cuando esta triste, no lo dejo de amar ni cuando esta de
mal humor. Yo sé que no soy perfecta, pero al fin y al cabo, todos cometemos
errores y tenemos nuestras imperfecciones. No quiero ser alguien que no soy,
pero también vale aclarar de que él es mi debilidad, y hace que me convierta en
todo lo que él quiera, como así también, haga todo lo que a él le guste. Es una
manipulación que me ordeno a mí misma, inconscientemente. Y está de más decir
cuántas veces fueron la que espere una llamada, o un mensaje, o verlo en algún
lugar que sabía que él iba a ir. Me daban muchísimas ansias, muchísimo miedo,
emoción, sonrisas, alegrías, llantos, y un montón de sentimientos más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentá que no te como; & que te respondo! ♥